El regalo de Beatriz
Aquellos primeros tiempos en Merlo estuvieron signados por la vida sencilla. Nuestra casa fue planeada en dos etapas para poder instalarnos en ella, de tal manera que en principio constaba de un living-comedor, cocina , baño y un entrepiso que oficiaba de habitación de nuestra hija, mientras que nosotros habíamos ubicado nuestra cama en el living, hasta poder construir las habitaciones definitivas Claro está que el hermoso piano de nuestra hija ocupaba gran parte de ese living/habitación, así que las clases que ella recibía llenaban de bellos sonidos nuestro pequeño hogar y embellecian el dormitorio, quitándole toda sensación de estrechez posible. Beatriz era una profesora de piano exigente pero a la vez una mujer muy dulce y espiritual que adoraba a nuestra hija. Residía en Buenos Aires pero poseía una cuidada casa quinta en Carpintería con varias hectáreas de terreno a la que mantenía un matrimonio de caseros. Sola en el mundo, ya que su esposo había fallecido, no tenía hi...